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“Hasta que no me bebo mi prime café no soy persona.”
“Ni me hables hasta que me tome mi primer café”.
¿Te suena?
Yo primero. Turbo sí.
Pues la estás cagando y consiguiendo el efecto contrario, haciendo que a las 4 de la tarde te caigas de sueño.
No lo digo yo. Lo dice Andrew Huberman (Stanford). Y Stanford mola. Creo.
¿Y qué dice?
Que te tomes el café pasados 90 minutos tras despertarte. No levantarte, despertarte. Es decir, que si te pones el despertador a las 7 y güevoneas hasta las 8, tómate el café a las 8:30.
Si el despertador suena a las 7 y te levantas 7:01, intenta que te den unos rayitos de sol en la jeta, eso te ayudará a limpiar la adenosina (hormona del sueño) que aún queda en tu cuerpo.
Resumen:
T = 0 min: Te despiertas (abres los ojos).
T + 0 a 30 min: El cortisol sube a su pico máximo. Evita el café aquí.
T + 60 min: El cortisol empieza a estabilizarse y la adenosina residual se ha disipado.
T + 90 min: El "punto del mandangón". Tus niveles naturales bajan y la cafeína entra para darte el chute que necesitas.
¡Extra, extra!
Si tú... | ¿Deberías esperar? |
|---|---|
Sufres un bajón terrible por la tarde | Sí. Es el cambio que más notarás. |
Te sientes ansioso o tembloroso tras el café | Sí. Deja que tu cortisol baje un poco. |
Entrenas muy temprano por la mañana | No necesariamente. La cafeína mejora el rendimiento deportivo. |
Duermes 8 horas y te sientes genial | Opcional. Tu sistema de limpieza de adenosina ya funciona bien. |
El email de hoy no ha sido exactamente sobre marketing, pero que más te da, si te lo puede hacer YAMATO mientras tu te dedicas a cuidarte.
Nos leemos mañana.


