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Colgate ha sido muchos aƱos considerado un referente del marketing.
ĀæNo me crees? Pilla las palomitas.
Años 50/60, cuenta la leyenda que, estancados en ventas, la empresa pidió ideas para crecer.
Alguien sugirió: "agrandad el agujero (del tubo)". Al pasar de 5mm a 6mm, la gente consumĆa mĆ”s sin darse cuenta porque la pasta salĆa mĆ”s rĆ”pido.
Pero la verdadera revolución no fue cosa de agujeros, si no gracias a la TV. SĆ, ese cacharro cuadrado que antaƱo proporcionaba felicidad.
Ya te lo sabes. Marketing y psicologĆa hicieron match en Tinder hace mucho tiempo.
Y, aunque Colgate aĆŗn no conocĆa la famosa app de citas, si empezó a hacer lo siguiente en sus anuncios televisivos:
Primer plano de las cerdas de un cepillo de dientes. De repente vemos aparecer el tubo de dentĆfrico de Colgate y pone pasta de dientes en tooooooooda la superficie del cepillo.
ĀæEs necesaria tanta pasta para limpiarte la boca? No.
ĀæEs una tĆ©cnica maravillosa de marketing para que apliques el anclaje visual y hagas lo mismo en casa, gastando mucha mĆ”s pasta de la que necesitas? SĆ.
Obviamente, todas las marcas vieron esta mandanga y se sumaron al carro de inmediato.
¿Qué le hace el anclaje visual a tu cerebro?
Al ver repetidamente la imagen del cepillo lleno, tu cerebro asume que esa es la "dosis correcta" o la norma social.
Si pones menos (la cantidad real necesaria), sientes que estƔs siendo tacaƱo con tu higiene o que no funcionarƔ igual de bien.
AutƩnticos genios.
AƱos 50/60.
Espabila. Es gratis.
Nos leemos maƱana.


