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Volvemos a la mandanga. Lo siento, pero necesitaba un pequeño descansito.
Si ves algo y piensas: “joder, ¿esto existe de verdad?”, es que es japonés.
Hoy te presento a Slap Café.
Por uno 300 yenes (1,64 €), en lugar de pedir un cafetito, una japonesa random llega y te da un cachete. Suave.
Pero si pagas 500 yenes (2,73 €), tú escoges quién te da el leñazo. Esta te pega más fuerte.
No, todavía no está la opción de que el cachete lo des tú, pero siendo Japón no dudo que tarden en añadirlo.
Pagas y te sueltan una hostia.
Sin fisuras. Sin pliegues.
No me negarás que alguna vez no te han dado ganas de soltarle una galleta a algún cliente. Pues aquí encima te pagan por ello.
Si China nos lleva 50 años, Japón en algunas cosas 75.
Con esto no quiero decirte que ahora te pongas a someter a tus clientes, pero sí que veas que hay negocios para todos los gustos. Simplemente tienes que validar si tu idea tiene cabida en el mercado.
Los modernos le llamáis Product Market Fit.
Nos leemos mañana.
PD1: ¡Feliz año!
PD2: Nunca recuerdo cual es el límite para decir esta frase.


