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Hoy veremos como un empresario ha creado una empresa valorada en $800M vendiendo agua.

Mike Cessario, exdirector creativo de Netflix y músico aficionado, se inspiró con el Heavy Metal.

En 2009, asistió al festival Vans Warped Tour y observó que muchos músicos, a pesar de estar patrocinados por marcas de bebidas energéticas, metían agua en las latas de sus patrocinadores: Monster, Red Bull...

Ojo, y esto no solo lo hacƭan los rockeros, tambiƩn lo hacƭan muchos deportistas.

Y pensó, ¿por qué coño son sólo visibles las marcas menos saludables?

Como buen creativo, ya sabia de que iba la pelĆ­cula, asĆ­ que hizo un vĆ­deo.

Venga. Te espero a que lo veas.

ĀæYa?

Sí, se volvió viral.

No me dirƔs que no mola.

El Ʃxito de Liquid Death se debe en gran parte a su enfoque de marketing provocador.

Justito justito entre lo polĆ­ticamente correcto y lo soez.

"Murder Your Thirst" (Asesina tu sed).

"Death to Plastic" (Muerte al plƔstico).

Sƭ, estƔn muy comprometidos con acabar con el plƔstico, por eso donan el 10% de las ganancias de la empresa a limpiar los ocƩanos.

Lo interesante es que, asƭ como las marcas de bebidas energƩticas y comida basura tratan de vendƩrtelas como algo saludable, Liquid Death hace justo lo contrario.

Venderte el lƭquido elemento como algo peligroso. DaƱino.

Digamos que se ha convertido en un fenómeno cultural mÔs que una bebida.

Parecido a como hizo Red Bull, asociando su marca a los deportes de riesgo.

Pero ahora, bebiendo agüita rica y fresquita.

Y por eso vale tanta pasta. La empresa. 800 millones que yo hay meses que no gano con YAMATO.

Nos leemos el lunes.

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