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Lo reconozco, soy un gran fan de los masajes de pĆes.
Asà que harÔ cosa de 2 meses busqué un buen local por el barrio.
Supongo que todos hacemos lo mismo. Abrir Google Maps y seleccionar por la valoración de los usuarios.
”Bingo!
LocalicƩ un sitio no demasiado lejos.
ā 4,4 (no estĆ” mal).
Ligero scroll entre los comentarios y comienza la catƔstrofe.
En 3 de los Ćŗltimos 5 comentarios, los clientes daban una mala puntuación argumentando que, habiendo ido por parte de una empresa colaboradora, habĆan tenido que esperar mucho tiempo y que el servicio no fue el esperado, juntĆ”ndose con una marabunta de gente y que lo hacĆa de todo menos un sitio de relax.
Respuesta a groso modo del local a cada uno de estos comentarios:
āNuestro centro no es responsable de que otras empresas y/o organizaciones hagan uso de Ć©l. Si no fue de su agrado, a lo mejor deberĆa escoger mejor las empresas con las que colaboraā
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Uno. Si tienes colaboraciones con otras empresas que te derivan clientes, por supuesto que es responsabilidad tuya.
Dos. No le eches la culpa al cliente en pĆŗblico. A lo mejor gente como yo ve esos comentarios y el descarte es inmediato.
No dirĆ© que el cliente siempre tiene la razón porque hay clientes que son gilipollas de manual, pero hacerte el digno en pĆŗblico frente a un problema que deberĆas solucionar tĆŗ, no es una buena prĆ”ctica.
Google Maps lo ve mucha gente. MuchĆsima. Y es el escaparate para atraer nuevos clientes. Ten cuidado, hazme el favor.
¿Y si no sabes como debes gestionar tu perfil de Google Maps a quién vas a llamar?
No, a los Cazafantasmas no, a YAMATO.
Que con casi 44 napardos sea mƔs friki que con 18, no sƩ si dice algo bueno de mi.
Nos leemos maƱana.


