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Ya lo hemos comentado otras veces, pero es de vital importancia diferenciar entre el wow effect y el aha moment.
Wow effect: me vuelas la cabeza, me gusta lo que veo, lo comparto, lo quiero.
Aha moment: me doy cuenta de que quiero lo que ofreces, lo necesito.
Y hoy nos lo va a explicar Fairy.
SĆ, el lavavajillas.
Si tienes mƔs aƱos que el Sol, es posible que recuerdes un anuncio que inundaba las TVs en los aƱos 90.
Una sartĆ©n con 2 dedos de grasa. Una gotita de Fairy sobre la superficie y veĆas como su poder desengrasante dejaba la sartĆ©n limpia como por arte de magia.
Wooooooooooooooooooooow, decĆas.
Un poquito mĆ”s de jabón y un rĆo de espuma inundaba el fregadero.
ĀæQuĆ© hacĆas?
Obvio, comprar el Fairy.
Ya en tu casa, te venĆas arriba, echabas un chorro en el estropajo y estaba saliendo espuma 2 semanas seguidas.
Aha moment confirmado.
Y es por esto que Fairy era, con mucha diferencia, el lĆder del mercado por aquel entonces. Todo el mundo tenĆa la botellita en su casa.
Eres mĆ”s caro, sĆ, pero compensaba lo buen producto que era.
Ojo, esto pasaba en los 90, porque obviamente a dĆa de hoy el Fairy no saca ni una dĆ©cima parte de la espuma de antaƱo. Claro, asĆ sacan mĆ”s pasta.
Me hago mayor.
Nos leemos maƱana.


