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Bryan Johnson. Millonario. Quiere rejuvenecer. Toma mƔs de 100 pastillas al dƭa. Dieta milimƩtrica. Ejercicio intenso. Transfusiones de plasma joven. Terapia gƩnica. Alguna cosita turbia.

Ese es mi Bryan.

Pero, Āælo estĆ” consiguiendo?

El seƱor comparte toda su rutina, grƔficas y hƔbitos con pelos y seƱales.

Pero, Āærealmente comparte todo?

Pues no.

Bryan comparte con total transparencia todos y cada uno de los suplementos, nutrientes y potenciadores que toma a diario. Un pequeƱo detallito es que vende todos y cada uno de ellos en su pƔgina web bajo la marca Blueprint.

Pero, los relojes epidƩrmicos, biomarcadores, terapias experimentales que hace fuera de Estados Unidos, uso del plasma de su hijo o terapias genƩticas, no los comparte alegando confidencialidad.

Pobre. Bryan es tan bueno con nosotros.

Un personaje que, ante la falta de hobbies (supongo), lleva una vida robótica cuyo principal fin es vender los suplementos en su web.

Lo de rejuvecener… Pues bueno… Tengo mis dudas…

Si este seƱor duerme bien, come bien, hace ejercicio y no tiene estrƩs, estƔ claro que vivirƔ mƔs, pero no por las pastillitas que nos quiere vender.

Estrategias de marketing que juguetean con la lĆ­nea de lo moralmente incorrecto.

Nos leemos maƱana.

PD: Pero oye, que si quieres vender pastillitas, en YAMATO también te ayudamos. Mientras no sea en la Dark Web, tienes nuestra total atención.

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