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La reputación de Salt Bae (Nusret Gökçe) ha caído en picado en los últimos años.

De ser una eminencia a redes sociales y un respetado empresario, al cierre masivo de locales por todo el mundo.

¿Qué ha pasado con este tipo?

El 7 de enero de 2017, un seƱor turco se puso a echar sal a un ā€œOttoman Steakā€ de una forma muy caracterĆ­stica.

ĀæHas vuelto?

Ese video se hizo ultra-giga-turbo viral y, por tanto, le expuso al mundo entero.

Todas las deidades del famoseo acudĆ­an a su restaurante: cantantes, futbolistas, modelos, empresarios…

Comenzó a abrir locales por todo el mundo.

Y, como era de esperar, el seƱor se vino arriba y subió los precios a la estratósfera: filetes de hasta $1500, hamburguesas de $70, refrescos carĆ­simos…

Pero. Calidad baja. Filetes sobre cocinados. Carne insĆ­pida.

Todo era marketing. Todo era postureo.

El señor y sus restaurante comenzaron a ser bastante criticados pero, lo que realmente explotó, fue durante el mundial de Qatar en 2022.

El señor irrumpió sin permiso en el campo tras la final Argentina-Francia, tocó la copa del mundo, besó el trofeo, molestó a los jugadores (incluido a un Messi visiblemente incómodo) y se tomó selfies.

A nivel mundial, fue visto como oportunista, un estúpido y dio vergüenza ajena. Los modernos le decís cringe. La UEFA le prohibió la entrada al Mundial 2026.

ĀæHas vuelto?

Precios caros. Calidad baja. EscƔndalos laborables. Robo de propinas. Mal pagador. Hacer el ridƭculo ante el mundo.

Se estĆ” yendo a la verga.

Aún mantiene fuerza en mercados como Oriente Medio y Turquía (donde el show de ostentación todavía gusta mÔs), pero en Occidente (EE.UU., UK) se ha convertido en meme.

Cuanto mƔs subes, mƔs gorda es la hostia al caer.

No te vengas arriba.

Nos leemos maƱana.

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