3 maneras de presentar a inversores

Pulso Diario #439

👓  Tiempo de lectura: Casi 2 minutos (venga, que ayer se me olvidó enviar email)

A finales del año pasado comencé como mentor en el programa ReTECH de la mano de PwC ayudando a startups en sus fases de crecimiento y expansión.

(Gracias Jose Luis por contar conmigo)

Estas startups tienen un denominador común: muchas van a ir a ronda de financiación para conseguir mandangón.

Digamos que hay como 3 documentos principales ante una ronda de financiación: One Pager, Deck y Pitch

(Sí, todo palabros en inglés. Yo sólo soy el mensajero).

One Pager

Resumen ejecutivo de una startup concentrado en una sola página. Este documento debe contener toda la información básica pero relevante de tu negocio.

Este formato es una carta de presentación. Se utiliza para un primer contacto con inversores, o por ejemplo, una solicitud de participación en aceleradoras e incubadoras de empresas. Debe ser corto, claro y sencillo. No seas cansalmas que dirían en mi pueblo.

Deck

Es un formato en diapositivas que permite al inversor recabar más información sobre la empresa.

Este documento se usa siempre tras la presentación del one pager, o si los inversores te lo piden específicamente. Es importante que siga siendo muy sencillo de leer y, sobre todo, no llenar las diapositivas con paja. Una buena manera de enfocar las diapositivas del deck es planteando un objetivo o pregunta que debes responder en cada slide.

Pitch

Discurso o presentación oral del negocio. Debe ser breve, ya que el tiempo que se da para llevarlo a cabo oscila entre los 3 y 6 minutos. Aunque también es importante saber explicar de una manera muy clara lo que haces en menos de 1 minuto (en este caso, solo los apartados de problema y solución).

Si no eres capaz de vender lo que soluciona tu empresa en 1 minuto, estás fuera.

El uso del pitch es similar al one pager solo que en vez de ser escrito es oral. El objetivo principal es llamar la atención de los inversores para que luego te soliciten el deck o tener una reunión para que le expliques el proyecto de una manera más extensa.

Una carencia común que observo es las startups es “vengo a hablar de mi libro”.

A la gente le importa una boñiga de vaca tu libro. Quieren saber que problema les solucionas. Quieren el “qué hay para mí”.

Si no solucionas un problema, no funcionará y, por tanto, los inversores pierden pasta. Estás fuera.

Menos mal que han conocido a YAMATO en estas mentorías y, tras arduas y tumultuosas sendas recorridas llenas de peligros, por fin han encontrado la luz que guía su camino vital.

Sí, soy idiota.

Nos leemos mañana.